Cuarentena; Revalora Las Actividades Laborales

En México la mujer ha y sigue siendo relegada de forma importante hacia labores domésticas no pagadas; es decir; a labores de su propio hogar, porque culturalmente se ha educado a hombres y mujeres con la idea de que estas labores son exclusiva responsabilidad de la mujer.

Responsabilidad que se ciñe a que la mujer debe mantener limpia la casa, atender al padre y los hermanos varones, al esposo y a los hijos.

                En muchos casos la mujer debe obtener el permiso del padre, los hermanos o el esposo, inclusive de sus hijos, para salir de casa y ejercer algún empleo, dedicarse a alguna actividad laboral independiente, salir para hacer ejercicio o cualquier actividad de diversión.

El peor asunto es cuando la mujer tiene que pedirse permiso a sí misma y negárselo; y no emprender en actividades que socialmente no se consideran apropiadas para una mujer.

Está muy bien que todos cuidemos de la mujer y ella misma lo haga, pero nunca debemos cortar su libertad, ni limitarla a una reducida variante de actividades productivas, artísticas o deportivas, ya que el ser humano, hombre o mujer, viene equipado completo para realizar cualquier actividad con calidad y en beneficio propio y para los demás.

Por lo anterior propongo esta máxima; todo trabajo debe ser remunerado en agradecimiento y por reconocimiento a la persona que lo realiza.

Ahora que estamos en cuarentena es una gran oportunidad para darnos cuenta de la cantidad de trabajo que implica tener una casa limpia, ordenada y en condiciones para ser habitada de forma agradable.

Por lo anterior recomiendo que a la persona que haga el aseo de la casa se le pague y se le pague bien, además de agradecerle de forma manifiesta y por todos los integrantes de la familia. Si esa persona es una persona ajena a la familia contratada para este propósito, acuerda un pago (salario justo y remunerador); pero si esa labor está a cargo de una persona de la familia, también págale y reconócele su trabajo.

En nuestro taller “Dale Vuelta a tus Finanzas”, taller de Educación en Finanzas Personales y Familiares de Finanzano, recomendamos por demostración, que conviene pagarle por su trabajo, generalmente a la Mamá de la casa, y ese pago debe corresponder como mínimo al 10% del ingreso total de la familia o pareja. Si en la pareja ambos colaborar equitativamente a las laboras del hogar, ese 10% debe distribuirse al 50%.

Si es el caso que los hijos contribuyan a las labores del hogar, no les corresponde pago alguno, ya que su pago es en especie en forma de aprendizaje y formación de buenos hábitos de limpieza y mantenimiento de la casa, ya que eso lo ejercerá cunado sea padre o madre de familia.

Concluyendo, es un buen momento para reconocer y dar valor a las actividades y el trabajo que conlleva mantener un una casa y atender todas las necesidades domesticas de una familia, reconsidera e integra a todos a esta labor, desde la prevención reduciendo los excesos en el uso de los recursos familiares y la corrección dejando limpio el lugar y los utensilios que ocupamos en casa, pueden ayudar no ensuciando.

Cuida tu casa, participa en su limpieza, cuida, apapacha y paga a quien dedica su tiempo y trabajo a cuidarla.

Por: Juan Carlos Mora Pérez de Finanzano

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