¿Crisis o Recesión Económica?

Después de que sonara mucho una posible recesión económica en el país, por un nulo crecimiento en los primeros 2 trimestres. Hace unos días el Instituto Nacional de Estadística y Geografía hizo pública la evolución de la economía en el tercer trimestre (La Estimación Oportuna del PIB), en la cual se arrojó que México ha crecido el 0.1%.

Tras casi un año de empezar la dichosa cuarta transformación (4T), en cuestión de números no ha sido muy favorable para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pues representa el peor desempeño del Producto Interno Bruto desde la crisis del 2009. Esto también significa que, no se podrá cumplir la meta que se había propuesto el gobierno del 2% en crecimiento, aunque al parecer eso ya es irrelevante pues se han enfocado en el desarrollo económico y la distribución de la riqueza (con los actuales programas sociales).

Especialistas de America Latina analizan la situación que actualmente sufrimos, y se dividen las opiniones pues, hay quien dice que la economía se recuperará en el 2020, pero otros más destacan que el sector que creció y ayudó a llegar al 0.1% es muy irregular y que no se puede confiar, ya que, se puede estancar la economía.

Con todo esto, la respuesta ante si hay una crisis o una recesión económica, es ninguna de las dos, hasta ahorita las actividades primarias nos han salvado de cualquiera de estas situaciones, ya que, creció un 5.3%, las actividades secundarias cayeron (-)0.1% y las terciarias se estancaron.

¿Cuál es la diferencia entre crisis y recesión?

Se habla de una recesión cuando  el Producto Interno Bruto presenta un porcentaje negativo durante dos trimestres consecutivos, disminuyendo el ritmo de la economía, restringiendo el poder adquisitivo del individuo, esto quiere decir, que la estabilidad económica de cada uno de nosotros baja considerablemente, pero suele ser por un periodo corto o mediado.

La crisis se desata por un periodo de inestabilidad considerable generando consecuencias a largo plazo. Además de que afecta la estabilidad financiera en las inversiones y el mercado cambiario.

A pesar de todo, el gobierno se tiene fe y ha decido reajustar el porcentaje de crecimiento entre el 0.6% y 1.2% al finalizar este año, después del desastroso 0.011% en promedio por cada mes.

El INEGI publicará el próximo 25 de noviembre el resultado final de la estimación oportuna, así que estás cifras pueden variar aunque se espera que no baje y suba por lo menos al 0.2% lo que podría tranquilizar un poco al gobierno y subir sus expectativas para el próximo año, ya que este fue el de prueba.

Sin duda, ha sido un año en el que no se ha visto reflejado en cifras un crecimiento favorable para el país y todos lo que confían en la 4T pero también no nos ha afectado de manera directa y considerable a la clase media y baja, lo que es cierto es que estamos en una situación de incertidumbre y muchos riesgos que esperemos se resuelvan de manera inteligente.

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